martes, 8 de septiembre de 2015

I'm a fighter.

Sólo sé que soy un luchador.
Sólo yo sé que nadie ni nada va a acabar conmigo. Ni si quiera la muerte.
Sólo yo sé por lo que he pasado.
Que nada ha sido fácil.
Que tampoco he querido que lo fuese.Me gusta luchar.
Que en realidad no he hecho más que superar los retos que me planteaba la vida.
Que aún me queda mucho que superar y que cada día me asombro más de lo que soy capaz de hacer.
Sólo quiero seguir cuerdo el tiempo suficiente como para saber controlar la galaxia de sentimientos que me atrapo cuando nací.

En menos de un mes me encontraré en un sitio donde querrán que juegue con ellos y yo aún no me siento preparado. He de decir que el miedo me ha invadido alguna vez estrangulandome con ese pensamiento. Pero aquí estoy, muerto de ganas por que ese momento llegue, tan sólo para ver cómo lo supero.

Sólo sé, que soy un luchador.

martes, 10 de febrero de 2015

I'm a ruin.

"I've lost my muchness. And that's my problem. I'm the only one who cant restart it."

Me he perdido en la peor de las maneras.
Estos últimos meses he ganado felicidad y he aprendido lo que es el amor y el tener a alguien.
El problema ha venido cuando lo he empezado dar todo en eso.
He hecho que mi media naranja sea mi naranja entera, cuando ni si quiera tendría que ser uno de los pilones.
He de estar completo.
Dos personas completas que se complementan.
No que se completan.
Me encuentro en un estado de desperdicio creativo.
Y me mata cada vez que lo pienso.
Me encuentro entre la espada y la pared.
Al estar sólo ocupaba cada instante de mi vida en mejorar mis cualidades.
Ahora que no lo estoy, el tiempo que le dedico es tan ínfimo que no consigo nada.
Espero que esto cambie.
Lucho por ello.

Quiero volver a componer.



lunes, 5 de enero de 2015

Incomplete.

Y sigo intentándolo, y sigo, y sigo.
Al mundo no le queda claro que no me pienso rendir o qué.
Necesito tan fuerte alguna manera con la que liberar el creador que llevo dentro que voy a explotar.
no me sacia el saber lo que puedo hacer yo y cómo lo puedo hacer, necesito compartirlo con el mundo.
Saber si de verdad merece la pena o que sé hacer, o creo saber.
Creo, y creo, y se me acaban olvidando todas las cosas que creo porque no tengo manera de guardarlas.
Rabia, mucha rabia.
Frustración.
Y así ya va medio año.
Pero la luz apareció y por favor que no se vaya.
Al parecer voy a poder tener aquello que he deseado tanto tiempo.
Aquello con lo que voy a poder escupir cada tapujo que mi cerebro guarda y guardaba desde tiempos inmemoriales.
Mi imaginación desbordante va a poder salir, ahora, sin necesidad de la ayuda de nadie.
Aún quedan dos meses como mínimo, pero ya lo estoy imaginando.
Y me gusta. Me encanta. Lo ansío.
Hasta entonces aguantaré cordial.

Aguantaré sin volverme loco en este mundo que aún no termino de entender.
Con un cuerpo y un alma a la que entiendo menos aún.
Ha vivido tanto tiempo sola con una coraza tan grande que podría partir a la mitad el cuerpo que la posee, que ahora que no está sola aún después de más de medio año, no sabe cómo actuar.
No se aclara.
No me aclaro.
No sé por donde cogerlo.
No sé por donde soltarlo.
Aire.
Frío.
Temor a perderlo.
Libertad al pensarlo.
Miedo.
Y vuelta a empezar.
No es consciente de lo mucho que lo necesita.
Ni tampoco de lo mucho que necesita estar sola.
De que necesitar reconstruirse y que él no se lo permite indirectamente.

Un pilar. Y otro. Y otro. Se derrumbaron.

El cerebro.
Deshecho.
El alma.
Perdida.
La cabeza.
En espiral autodestructiva.
El corazón.
Lleno.
El cuerpo.
En búsqueda y captura.

lunes, 13 de octubre de 2014

Sweet Talker.

Aquí estoy otra vez.
Mi vida se empezó a derrumbar hará un mes desde este día.
Las paredes se hacen más estrechas cada día y la frustración no hace más que aumentar.
Agobio.
Sube el nivel del agua.
Me ahogo.
Necesito que algo me salga bien.
Necesito sentirme capaz de hacer algo.
Me niego a pedir ayuda.
Mi cabeza y mi corazón me lo impiden.
Saben que soy capaz de eso y de más y que antes de todo esto lo he demostrado incontables veces.
Qué te está pasando.
Has dejado de soñar a lo grande.
Y la última vez que lo hiciste caíste en picado y has acabado aquí.
Necesitas un cambio.
Todo lo que te rodea no hace más que empeorar tu situación
Palabras que salen para ayudar acaban en el pozo de la angustia aumentando tu desesperación.
Y brota, brotan las raíces del odio profundo incondicional hacia todo lo que te rodea.
Nublandote la mente.
Apartando todo.
Haciendo que tu mente no pueda pensar racialmente.
No podrían entenderte.
Nadie.
Y tampoco pretendes que lo hagan.
Respiras hondo.
Te acuestas.
Al levantar piensas que todo va a cambiar y empiezas con una sonrisa.
Hasta que al atardecer ves que otro día más ha vuelto a pasar lo mismo.
Nada ha cambiado.
Ni lo va a hacer a corto plazo.
Aguanta.
Tú puedes.
Lo sé.

martes, 12 de agosto de 2014

What now?

Hola.
Sé que llevo mucho tiempo sin venir por aquí.
Aquí estoy de vuelta.
Me inundó la felicidad y me ha costado respirar algo de aire fresco para venir por aquí.

Lo que supuse que algún día abriría una brecha lo ha acabado haciendo.
No sé en qué estará pensando.
Tampoco sé en lo que estoy pensando yo.
Tan solo sé que estoy esperando a que, por una vez, mueva el ficha, decida, hable.
No pienso ir yo otra vez.
Es tal la estupidez por la que se ha creado esto que me daría rabia discutir por ello.
El daño ya está hecho.
Ahora queda el "qué pasará", el "dirá algo o seguirá esperando a que vaya yo".
Como esto siga así no voy a dormir en lo que queda de noche, por mucho que las estrellas brillen.

Y ahora qué.

jueves, 22 de mayo de 2014

Are you fucking going to stay the night?

Vuelven los temblores, las convulsiones, las noches en vela y las lágrimas de cocodrilo.
Dentro de 24 horas sabré qué puedo hacer con mi vida.
Y no puedo más.

Un mal arrastra otros y mi mente no sé cómo lo soporta.
Como algo tan solo por que deje de molestarme la tripa por tener hambre.
Duermo como remedio para no pensar y hacer que el tiempo pase más rápido.
Y el día es mañana.

Tú, tú y tú.
No sé si entiendo lo que está pasando, pero no te vayas.
No querría decir que es lo único que hace que mi cordura aguante de alguna manera que otra: estable.
Porque eso supondría un peso sobre ti que no has de tomar.
Pero si no hubieras estado allí.
Si no hubieses sido ese apoyo que tanto necesitaba.
Si hubieras sido como el resto de la humanidad.
Estaría perdido.

miércoles, 23 de abril de 2014

Bang bang.

Quizá fue en aquél momento cuando perdí totalmente la cordura.
Deambulo por la oscuridad, chocandome con figuras indefinidas, cortándome con las espinas de mi moral, buscando, siempre buscando, encontrando meras trabas que no acabaran parándome.
Continuo, y siento como se me hinchan los pulmones de valor, poco después me desmorono, perdiendo cada pieza de mi alma (si es que aun queda alguna) en las más oscuras calles de Londres.
Quiero volverme loco, perder toda preocupación mundana, encontrar la oscuridad por luz, hincharme de locura y vivirla, bailarla, cantarla, tocarla, sentirla.

Se me duermen las extremidades.
Me ahogo.
Consigo respirar.
Me doy cuenta de que sigo aquí.
Intento no hacerlo.
Mi cuerpo no me lo permite.
Lágrimas de rabia recorren mi cara.
¡Dispárame, hazlo ya!
No lo hace.
Cierra la puerta dejando tras de sí a aquello que antes había sido un ser humano.
Intento levantarme.
Caigo.
Caigo.
Caigo otra vez.
¿Destinado a ello?.
No otra vez.
Nunca más.
Agraciadamente aquél ser que no quiso matarme dejo el arma.
La mire desconsolado.
Casi noté como me pedía disparar su única bala.
Casi oí el sonido de ella atravesando mis sesos.
Si esque aun quedaba algo ahí dentro.
Intenté cogerla.
Pero no podía levantarme aún.
No podía.
No pude.
No podré.
Tan solo soy un cúmulo de huesos podridos.
Y cada día soy más consciente de ello.

Bang bang.